lunes, 12 de octubre de 2009

Los niños crueles

Todas las familias suelen tener la convicción de que los niños son criaturas llenas de bondad y amor. Sabemos que necesitan amar y ser amados para crecer bien, y que lo peor que les podemos hacer es darles manifestaciones de no afecto y desinterés.

Pero como los niños son criados por padres que no son perfectos, se puede generar un ejemplo negativo y violento, y cuando llegan a los 3 años de edad pueden surgir manifestaciones que los habrá de convertir en niños hostiles, agresivos y peleones, primero con sus hermanos luego con los niños de su nido, y por supuesto también con sus padres con quienes, a veces, son desafiantes.

Los niños nacen con tendencias agresivas y amorosas. Necesitamos de la agresión para defendernos en la vida, pero también necesitamos manejar y controlar nuestras tendencias, puesto que de no hacerlo el niño se volverá muy violento.

Los encargados de educar el control de la violencia en casa son los padres, por lo que las causas principales de que un niño pueda ser un rabioso sin freno son porque: sus padres son igualmente agresivos, sus hermanos mayores son injustos y violentos, en la familia no hay enseñanza de lo que es la compasión y nadie corrige al niño cuando se manifiesta hostil, porque no hay respeto al prójimo.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

martes, 6 de octubre de 2009

La primera menstruación

La primera menstruación de una jovencita ha creado dos tipos de reacciones:
  • La primera: sorpresa, alegría o miedo por parte de la niña.
  • La segunda: una sensación de que lo sucedido habría que guardarlo en el más profundo secreto o, en todo caso, solo ser contado a la madre, pero rara vez a un hombre, como el padre o los hermanos, más aún si entre ellos no hay un buen vínculo.
Pero lo cierto es que la primera menstruación suele ser un acontecimiento generalizado para toda la familia, con implicancias en lo social.

Aunque los parientes lo disimulen, la primera regla genera una crisis tanto en la niña que ahora sabe que ya puede ser madre y, por otro lado, en la familia que, al conocer la noticia, puede reaccionar de múltiples maneras. En algunas regiones se celebra con una fiesta de iniciación, en otras hacen una reunión con sentido de renovación y fertilidad; pero no faltan algunas que, lejos de celebrarlo, lo ocultan y llenan a la niña de vergüenza, admoniciones y advertencias de los peligros a los que se puede enfrentar.

Lo cierto es que este paso a la adolescencia y a la fertilidad debería ser vivido por la familia y su entorno como una evolución positiva de todo el grupo familiar. Ahora la mirarán de otra manera, la cuidarán más y la misma joven ampliará su mente para saber manejarse mejor en esta nueva vida que recién empieza.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 28 de septiembre de 2009

La migración de la juventud

Estamos viviendo la época de la globalización, lo que significa que las fronteras se han diluido y las posibilidades de viajar y migrar se han abierto totalmente. Ahí es cuando muchos jóvenes sueñan con tomar un avión e iniciar un viaje a un país distinto e idealizado para poder cumplir, por lo general, el ideal de los estudios en otros lugares.

Sobre estos casos se nos ha preguntado muchas veces, ¿a qué edad puede mi hijo a estudiar fuera de la casa en otro país u otra ciudad? La respuesta que solemos dar a esta interrogante siempre es la misma: primero, no conviene que los jóvenes menores de 20 años se alejen (solos) de su hogar paterno, pues pueden tener los siguientes problemas:
  • Deprimirse y extrañar mucho a la familia, y al no poder adaptarse en una capital ajena tienen que interrumpir sus estudios y regresar.
  • Fracasar en los estudios sobre todo si han sido chicos muy engreídos y que los padres lo han estado ayudando permanentemente.
  • Iniciar un vínculo amoroso muy intenso, lejos del control de los padres, con lo cual pueden anticipar un embarazo o pretender una convivencia.
  • Sentirse llenos de libertad y pasar al libertinaje peligroso de las drogas, el alcohol o la vida desordenada en general.
Por ello evita que tu hijo estudie fuera de casa hasta que no haya madurado.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 21 de septiembre de 2009

El 'payasito' de la clase

Hay niños que siempre quieren estar haciendo chistes o bromas con sus compañeros o actuando para que se rían de ellos. Si esto sucede muy de vez en cuando, podríamos pensar que son estados de alegría que desea compartir, pero también puede tratarse de casos donde el hacer reír a los compañeros se vuelve constante y perturbador en la armonía de la clase.

En estos casos graves hay que pensar que estamos frente a un joven con un problema de carácter importante debido a distintas causas, pero que en el fondo todas ellas significan lo mismo. El desear que lo miren, que se ocupen de él y de alguna manera que lo quieran.

La causa de por qué esto sucede en nuestros niños es variada, pero veamos las cuatro más importantes y comunes:
  • Suele suceder en niños cuyos hogares alberga un alcohólico y la conducta del 'payasito' sirve para calmar la impotencia de no poder hacer nada por su padre.
  • Otra causa suele ser porque siente que los padres le dedican más atención a un hermanito recién nacido o a otro hermano en general.
  • Una tercera razón está del lado de la ecuación 'río para no llorar' y esto suele ser con las infidelidades de los padres, de las cuales el niño tomó nota.
  • Finalmente, tiene que ver con un desorden de violencia oculta, pues la conducta perturbadora lo que genera es siempre hostilidad.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 14 de septiembre de 2009

La importancia de los valores

La mayoría de las familias están preocupadas por la pérdida de valores que existe en la sociedad, debido a que estos cambios están tocando gravemente a sus hijos. Sabemos que las nuevas enfermedades que padece el ser humano se deben a la ausencia de los valores tradicionales, los cuales han sido cambiados por costumbres post modernas que no tienen en cuenta el respeto ni la compasión por el prójimo, ni por aquel que está sufriendo algún tipo de penuria.

Ahora, las nuevas costumbres son las que se imponen a la velocidad, el dinero rápido, la inmoralidad, la corrupción, y esto ha alterado el aparato psíquico de la juventud que ahora piensa que lo importante es ganar dinero, disfrutar de todo lo que se pueda en el sexo y llenarse de experiencias con las nuevas drogas. Es ahí donde uno tiene que preguntarse, ¿qué es lo que se puede hacer para evitar que los hijos se críen en un mundo que, a la larga, los llevará a la enfermedad? Veamos algunas recomendaciones:
  • Enseñarle a su hijo a que tenga alguna forma de vida espiritual.
  • Enseñarle a su hijo el respeto al prójimo, empezando por los hermanos y los padres, compañeros y profesores.
  • Enseñarles a los hijos el sentido de la palabra compasión.
  • Educarlo para que asuma con responsabilidad el efecto de sus actos.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 7 de septiembre de 2009

El sentimiento de culpa

El fracaso de las personas no siempre se debe a la falta de inteligencia, sino también puede ser al ya conocido 'sentimiento de culpa', el cual se encargará de recordarnos, diariamente, lo 'malos' que somos y que por esa causa habremos de pagar un precio alto.

El sentimiento de culpa suele originarse en la niñez y es causado por los padres o tutores, quienes se encargan de hacer sentir a los pequeños lo malos que son y que 'por su culpa' se pelean sus papás o sus hermanitos sufren.

Luego, con el tiempo, el sentimiento de culpa puede llevar a un adulto a buscar situaciones para fracasar constantemente. Así, hay quien no para de buscar al socio equivocado, que siempre lo terminará engañando o también elegirá a la mujer errada o al marido equivocado.

Pese a esto, hay que tener fe que uno puede liberarse de esta horrible necesidad de pagar las 'deudas' fracasando en cuanto intento hagamos para lograr el éxito. Para salir de la culpa hay que seguir estas tres reflexiones:
  • Creer que todo sentimiento de culpa es siempre falso, y que no es cierto que de niños hemos sido tan malos.
  • Ubicar a la persona que en nuestra niñez nos torturó y nos convenció de que hemos nacido para fracasar.
  • Convencerse que siempre podemos cambiar nuestro destino y ponerlo a nuestro favor.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 31 de agosto de 2009

El delincuente juvenil y su mente

Si me ocupo de este tema hoy, es por dos razones: el aumento clamoroso de la delincuencia juvenil y el poder y libertad que los jóvenes van teniendo día a día, sintiéndose protegidos por los Derechos del Niño y el Adolescente, hacen que se sientan inmunes a cualquier acción de la ley que, lejos de un cierto castigo, los pondrá en libertad.

El futuro delincuente juvenil es aquel que se cría en una familia desestructurada, aunque haya padre y madre presentes. El hogar del niño sano enseña al hijo a manejar sus instintos, a ponerles freno, a saber esperar un tiempo la satisfacción de los mismos y, sobre todo, educa al menor en la compasión y respeto por el prójimo.

Pero en los niños futuros delincuentes, encontramos una serie de emociones y afectos que hablan por sí solos de lo que hay en esa mente, así: hay una ausencia de respeto por la propiedad del hermano.

También presenta una actitud sentimental hacia el crimen y los criminales, en su mente aparecen frases como 'ojalá se escape el delincuente' o también 'qué bien que no lo capturaron' o 'el crimen perfecto sí existe, es cuestión de ser inteligente'.

Estos pensamientos, carentes de valores, también están llenos de un sentimiento de venganza contra la sociedad. Por tanto, cualquier cosa que ataque a la sociedad, en el fondo, ellos lo aprueban y no bien llegue la posibilidad de hacerlo, sin duda, lo ejecutarán
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Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 24 de agosto de 2009

La hipertensión emocional

La hipertensión arterial es padecida por un alto porcentaje de la población que los lleva a cuidarse, tomar pastillas y tener dietas baja de sal. Asimismo, sabemos que esta enfermedad puede tener distintos orígenes, unos más graves, como por ejemplo la hipertensión que proviene de alteraciones del riñón, o también producto de la resistencia a la insulina, pero también existe una hipertensión llamada emocional y que tiene el mismo cuadro clínico que las otras.

La hipertensión emocional se debe principalmente a alteraciones en la capacidad de manejar las angustias, las rabias y las venganzas. Veamos cómo se presentan:
  • Las emociones deben ser expresadas, pues de no ser así estas se refugian en el interior del cuerpo y desde ahí atacan el sistema cardiovascular. Las cóleras deben ser expresadas porque sino, estas se fijan en las arterias, produciendo un espasmo que obliga al corazón a empujar la sangre con más fuerza.
  • Otro factor es la necesidad de venganza, emoción muy difundida en la población (el desearle el mal a otro) pero a su vez es muy poco reconocida, lo cual hace que el deseo de venganza se fije en el corazón generando contracciones más intensas y enérgicas.
Dado que cualquier forma de hipertensión altera la vida y daña el cuerpo, es mil veces mejor ser valiente y aprender a expresar nuestros sentimientos, aunque estos sean un poco feos y no nos gusten mucho.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

martes, 18 de agosto de 2009

Controle el uso del chupón

El chupón, ese artefacto pequeño que casi todos los padres les dan a sus hijos ni bien han nacido, se convierte en la solución 'pacificadora' de la familia ante los gritos y laberintos que los bebés producen en la casa. Pero si esto cierto, es necesario recordar algunas reflexiones que el psicoanálisis aporta:

Cuando un bebé chupa el chupón y se calma, está dándole satisfacción al deseo que, a esa edad, proviene de la pulsión sexual oral.

El placer que tienen los niños al chupar es un placer sexual oral, prueba de ello es la afición que tienen tanto hombre o mujeres a las actividades sexuales orales de adultos. Por ello, si por la calma familiar se le cierra la boca a un bebé usando largo tiempo el chupón, lo que se está haciendo es incentivar y fijar una actividad pulsional sexual que debe tener su época de existencia, no más del año de vida puesto que el desarrollo sexual tomará, a partir de ahí, otros rumbos.

Por eso se les recomienda a los padres no dar chupones a los bebés después del año de vida porque con el tiempo, cuando sean mayores, estos podrán tener tendencias sexuales muy fijadas en la boca y que llevan a problemas de adicción como fumar, beber, consumir, hablar en exceso, ser dependientes, pedilones, hambrientos, sedientos, llorones, etc. Por ello controle el uso del chupón en su hijo y evite estos problemas
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Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 10 de agosto de 2009

El niño y su mascota

Más de una vez hemos señalado que lo importante para un niño es sentirse amado. No solo necesita el cariño y la comprensión de sus padres para sentirse bien, sino para que su mente evolucione y adquiera progresivamente un conjunto de emociones al servicio de su inteligencia.

Lo cierto es que esa necesidad, no siempre es cubierta por los padres, y no se trata de que las madres sean insuficientes o frías, sino que la demanda de amor de un niño siempre es inmensa, y supera a lo que los papás pueden brindarle, por más que estos traten.

En estos casos, tener una mascota resulta muy importante para el niño. Veamos de qué manera:

La mascota le permite al niño expresar todo el afecto sobrante que no puede recaer en los padres, porque estos no siempre están cerca de él.

El amor dado a la mascota siempre es bien recibido por esta.

También, ante su mascota, puede poner en voz activa las identificaciones que adquirió de la madre, por ejemplo, 'pórtate bien', 'ahora, a dormir' o si no, 'come toda tu comida'. El pequeño, así, adquiere autonomía y juega un poco a ser grande. O sea, está creciendo.

Finalmente, puede aprender a controlar sus emociones agresivas y proteger la vida de un ser pequeño e indefenso que está a su cuidado.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)