lunes, 16 de noviembre de 2009

¿Por qué tantos celos?

Ya lo dijimos antes. Los celos se están convirtiendo, en la mente de las parejas, como el alimento de moda para nutrir la convivencia. La mayoría de las personas afirma que 'el celoso es porque ama mucho', lo cual es una falsedad.

Los celos constituyen una inseguridad sobredimensionada que viene de la infancia y que lleva al celoso a los peores desmanes y violencias contra sí mismo y los demás. Nos basta ver la creciente pirámide de crímenes y torturas sobre objetos de amor que, súbitamente, se convirtieron en el blanco de los celos.

Los celosos han pasado en su infancia por muchas experiencias ingratas donde han rabiado de celos, y sus padres ni les permitieron expresar su dolor y su rabia, ni supieron calmarlos, cuando esto hubiese sido suficiente para que el niño se sienta seguro y deje atrás esta etapa que todo niño tiene. Por el contrario, lo abandonaron más a su dolor y siguieron prefiriendo al hermano recién nacido o a la sobrina que llegó de visita.

Sí, se puede prevenir estos 'celos anormales', pero dependerá de que los padres le permitan hablar a los niños de su dolor, que le den los espacios junto a sus progenitores para que calmen sus celos y les permitan que sean celosos un corto tiempo, pero siempre en el momento oportuno. Es decir, cuando no les falte la razón
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Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 9 de noviembre de 2009

Agresividad y suicidio

Cada año, por estas fechas, empiezan a aparecer las estadísticas de la cantidad de gente que se ha suicidado o lo ha intentado. Se puede observar que esto va en aumento no solo en adultos, sino también en jóvenes y en algunos casos en niños. Lo asombroso es que, en paralelo, los actos de violencia en la sociedad también van en aumento, lo que llevaría a concluir que, a mayor violencia en la ciudad, más tendencia al suicidio.

Sabemos que las causas del suicidio son muchas: locura transitoria, celos, depresión, agresividad mal manejada, entre otros. Hoy nos ocuparemos de estos últimos: la agresividad que no se puede eliminar y termina volviéndose contra nosotros. Un par de ejemplos lo ilustran: Un joven se quita la vida porque descubre que su amada lo engaña, él no soporta la escena y se lanza de un octavo piso. Otro caso, similar, ella, luego de recibir la noticia que tiene una enfermedad grave, no tolera el resultado y se elimina. Ambos casos estarían mostrando la furia narcisista que les dio el saber dichas noticias, pero como no podían atacar a nadie, se atacaron a sí mismos.

Mucho disminuirían los suicidios si las personas aprendieran a hablar sus cóleras, a expresarlas con el lenguaje y no 'comérselas', pues así la cólera se dirigiría hacia afuera
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Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 2 de noviembre de 2009

El origen del amor propio

El amor propio es un término utilizado en la actualidad con exceso y descuido, pensando la mayoría que solo se trata de ser valientes y tener la 'autoestima' elevada. Sin embargo, se trata de un concepto por demás profundo que ayudará a la persona a organizar su mente y, con ello, su vida.

El amor propio es una de las fuerzas más primitivas que existe en el ser humano, es la energía que empuja a nacer, que lleva a superar las dificultades y encontrar las soluciones más adecuadas a los problemas. Esta energía se hace presente muy poco tiempo después de nacer, pues es la fuerza con que el bebé grita y patalea para pedir su leche o la proximidad de su madre.

Un año después, el amor propio se pone en juego cuando el niño quiere aprender a dar los primeros pasos, al inicio, de la mano de su madre, para luego intentarlo por sí solo.

Ya de grandes, el amor propio llevará, a hombres y mujeres, a sentirse seguros y decididos para iniciar una aventura amorosa, sin temor a que las cosas no salgan bien o a saber recuperarse rápido, sin revolcarse en la melancolía, tristeza o ideas de poco valer.

Para evitar que su hijo padezca este déficit, evite: los castigos excesivos, humillaciones, desvalorizaciones, hacerle sentir avergonzado o culpable, la sobreprotección y, sobre todo, que le tenga terror a la violencia
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Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

martes, 27 de octubre de 2009

La importancia de los cuentos de hadas

La vida emocional de los niños tiene que ser cultivada y engrandecida mediante las experiencias que viven a través de historias de héroes, aventuras, mitos y leyendas y, sin duda, cuentos de hadas. Estos relatos, que no han pasado de moda, siguen sirviendo, para los niños, como fórmulas de aprendizaje y de entendimiento de los misterios de la vida.

El mundo del niño está incompleto en cuanto a significados de las cosas, no termina de entender cuál es el bien y cuál el mal, no sabe plenamente qué es la muerte y qué es el destino que le espera, y todo ello lo puede lograr mediante la experiencia de la lectura.

Los cuentos de hadas contienen información desde varios ángulos: Siempre hablan sobre el bien y cómo buscarlo; también informan al niño que los malos existen y le ayuda a identificarlos. No hay duda que el amor también está presente, y junto a ellos la envidia, celos, venganza, violencia y burla.

Los cuentos de hadas, a través de láminas y mensajes, educan al niño y al tener un lenguaje fácil, y fino lo hacen soñar al punto de que se vuelve una lección gratamente recibida. Por eso lee con tu hijo algún cuento de hadas, que seguro le habrás dado una importante enseñanza para su vida
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Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 19 de octubre de 2009

Hacerse a un lado

Hay casos donde los padres pueden observar que uno de sus hijos está cambiando, tornándose algo más tímido o tal vez, cobarde, para los juegos toscos o agresivos de los varones.

Una de las causas puede residir en que el niño no quiere o no ha aprendido a competir sanamente en la vida y prefiere huir de las luchas o juegos toscos entre pares para evitar salir perdedor y sufrir una cierta vergüenza frente a los otros.

A todo niño le encanta jugar y competir, probar sus músculos y enfrentarse a rivales; y si comprendemos que estas conductas son innatas y sirven para poner a prueba sus músculos y conocimientos de defensa para la vida, el hecho que un niño omita esta experiencia llama la atención y hay que tener cuidado, porque refleja el abandono la lucha o incluso de huida ante los problemas de la vida.

Últimamente se han encontrado estas tendencias a la fuga y cobardía en niños que luego adoptaron la posición homosexual por dejarse que los chicos mayores lo feminicen antes de luchar por hacerse respetar e intentar la conquista.

Por ello una conducta de este tipo siempre debe ser vigilada por los padres y puesta en conocimiento de algún psicoterapeuta para que analice la dinámica de la familia
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Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 12 de octubre de 2009

Los niños crueles

Todas las familias suelen tener la convicción de que los niños son criaturas llenas de bondad y amor. Sabemos que necesitan amar y ser amados para crecer bien, y que lo peor que les podemos hacer es darles manifestaciones de no afecto y desinterés.

Pero como los niños son criados por padres que no son perfectos, se puede generar un ejemplo negativo y violento, y cuando llegan a los 3 años de edad pueden surgir manifestaciones que los habrá de convertir en niños hostiles, agresivos y peleones, primero con sus hermanos luego con los niños de su nido, y por supuesto también con sus padres con quienes, a veces, son desafiantes.

Los niños nacen con tendencias agresivas y amorosas. Necesitamos de la agresión para defendernos en la vida, pero también necesitamos manejar y controlar nuestras tendencias, puesto que de no hacerlo el niño se volverá muy violento.

Los encargados de educar el control de la violencia en casa son los padres, por lo que las causas principales de que un niño pueda ser un rabioso sin freno son porque: sus padres son igualmente agresivos, sus hermanos mayores son injustos y violentos, en la familia no hay enseñanza de lo que es la compasión y nadie corrige al niño cuando se manifiesta hostil, porque no hay respeto al prójimo.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

martes, 6 de octubre de 2009

La primera menstruación

La primera menstruación de una jovencita ha creado dos tipos de reacciones:
  • La primera: sorpresa, alegría o miedo por parte de la niña.
  • La segunda: una sensación de que lo sucedido habría que guardarlo en el más profundo secreto o, en todo caso, solo ser contado a la madre, pero rara vez a un hombre, como el padre o los hermanos, más aún si entre ellos no hay un buen vínculo.
Pero lo cierto es que la primera menstruación suele ser un acontecimiento generalizado para toda la familia, con implicancias en lo social.

Aunque los parientes lo disimulen, la primera regla genera una crisis tanto en la niña que ahora sabe que ya puede ser madre y, por otro lado, en la familia que, al conocer la noticia, puede reaccionar de múltiples maneras. En algunas regiones se celebra con una fiesta de iniciación, en otras hacen una reunión con sentido de renovación y fertilidad; pero no faltan algunas que, lejos de celebrarlo, lo ocultan y llenan a la niña de vergüenza, admoniciones y advertencias de los peligros a los que se puede enfrentar.

Lo cierto es que este paso a la adolescencia y a la fertilidad debería ser vivido por la familia y su entorno como una evolución positiva de todo el grupo familiar. Ahora la mirarán de otra manera, la cuidarán más y la misma joven ampliará su mente para saber manejarse mejor en esta nueva vida que recién empieza.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 28 de septiembre de 2009

La migración de la juventud

Estamos viviendo la época de la globalización, lo que significa que las fronteras se han diluido y las posibilidades de viajar y migrar se han abierto totalmente. Ahí es cuando muchos jóvenes sueñan con tomar un avión e iniciar un viaje a un país distinto e idealizado para poder cumplir, por lo general, el ideal de los estudios en otros lugares.

Sobre estos casos se nos ha preguntado muchas veces, ¿a qué edad puede mi hijo a estudiar fuera de la casa en otro país u otra ciudad? La respuesta que solemos dar a esta interrogante siempre es la misma: primero, no conviene que los jóvenes menores de 20 años se alejen (solos) de su hogar paterno, pues pueden tener los siguientes problemas:
  • Deprimirse y extrañar mucho a la familia, y al no poder adaptarse en una capital ajena tienen que interrumpir sus estudios y regresar.
  • Fracasar en los estudios sobre todo si han sido chicos muy engreídos y que los padres lo han estado ayudando permanentemente.
  • Iniciar un vínculo amoroso muy intenso, lejos del control de los padres, con lo cual pueden anticipar un embarazo o pretender una convivencia.
  • Sentirse llenos de libertad y pasar al libertinaje peligroso de las drogas, el alcohol o la vida desordenada en general.
Por ello evita que tu hijo estudie fuera de casa hasta que no haya madurado.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 21 de septiembre de 2009

El 'payasito' de la clase

Hay niños que siempre quieren estar haciendo chistes o bromas con sus compañeros o actuando para que se rían de ellos. Si esto sucede muy de vez en cuando, podríamos pensar que son estados de alegría que desea compartir, pero también puede tratarse de casos donde el hacer reír a los compañeros se vuelve constante y perturbador en la armonía de la clase.

En estos casos graves hay que pensar que estamos frente a un joven con un problema de carácter importante debido a distintas causas, pero que en el fondo todas ellas significan lo mismo. El desear que lo miren, que se ocupen de él y de alguna manera que lo quieran.

La causa de por qué esto sucede en nuestros niños es variada, pero veamos las cuatro más importantes y comunes:
  • Suele suceder en niños cuyos hogares alberga un alcohólico y la conducta del 'payasito' sirve para calmar la impotencia de no poder hacer nada por su padre.
  • Otra causa suele ser porque siente que los padres le dedican más atención a un hermanito recién nacido o a otro hermano en general.
  • Una tercera razón está del lado de la ecuación 'río para no llorar' y esto suele ser con las infidelidades de los padres, de las cuales el niño tomó nota.
  • Finalmente, tiene que ver con un desorden de violencia oculta, pues la conducta perturbadora lo que genera es siempre hostilidad.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)

lunes, 14 de septiembre de 2009

La importancia de los valores

La mayoría de las familias están preocupadas por la pérdida de valores que existe en la sociedad, debido a que estos cambios están tocando gravemente a sus hijos. Sabemos que las nuevas enfermedades que padece el ser humano se deben a la ausencia de los valores tradicionales, los cuales han sido cambiados por costumbres post modernas que no tienen en cuenta el respeto ni la compasión por el prójimo, ni por aquel que está sufriendo algún tipo de penuria.

Ahora, las nuevas costumbres son las que se imponen a la velocidad, el dinero rápido, la inmoralidad, la corrupción, y esto ha alterado el aparato psíquico de la juventud que ahora piensa que lo importante es ganar dinero, disfrutar de todo lo que se pueda en el sexo y llenarse de experiencias con las nuevas drogas. Es ahí donde uno tiene que preguntarse, ¿qué es lo que se puede hacer para evitar que los hijos se críen en un mundo que, a la larga, los llevará a la enfermedad? Veamos algunas recomendaciones:
  • Enseñarle a su hijo a que tenga alguna forma de vida espiritual.
  • Enseñarle a su hijo el respeto al prójimo, empezando por los hermanos y los padres, compañeros y profesores.
  • Enseñarles a los hijos el sentido de la palabra compasión.
  • Educarlo para que asuma con responsabilidad el efecto de sus actos.


Fuente: Diario Trome (Fernando Maestre)